Las ideas se filtran e invaden el pensamiento.
No hay garantías de éxito, cuando los insectos maliciosos del pensamiento auto destructivo se instala. Solamente a través del esfuerzo consciente y metódico puede, al menos, intentarse frenar esa marea de angustia.
Sabemos como comienza: con un único chispazo de incertidumbre, o tal vez de duda. El miedo, ese tirano sin nombre y sin rostro que ataca cuando tenemos la guardia baja. Esa sombra oscura que nos domina cuando comenzamos a creer que las cosas buenas no están reservadas para nosotros. Y entonces la brecha está abierta.
A partir de ahí siempre es posible caer más abajo todavía. Pero afortunadamente, no es imposible frenar la caída y comenzar a subir.
Porque así como un pensamiento sombrío nos aprisiona; quizás, un pensamiento fugaz, pero liberador, no salve de ese ahogo, de esa sensación de asfixia y derrota.
Como sea, esas ideas nacen en momentos de la propia debilidad o de la propia fortaleza. Todo dependerá de nuestro coraje.
Como sea, esas ideas nacen en momentos de la propia debilidad o de la propia fortaleza. Todo dependerá de nuestro coraje.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario