PASADIZOS
miércoles, 16 de mayo de 2018
viernes, 11 de mayo de 2018
Hablemos de todo un poco
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lunes, 7 de agosto de 2017
A través de la cerradura...
La puerta era vieja, madera oscura y añosa, pesada. Las bisagras mohosas de tanto esperar que alguien atravesara ese umbral. Miré por un momento las paredes gruesas, cuya monotonía grisácea era interrumpida por los ocasionales manchones de verdín.
A un costado una ventana alta, de marco de hierro, vidrios sucios, resquebrajados es una esquina. Lo que no podía entender era la presencia de esos candelabros y altos floreros plateados. Pude adivinar en la pared opuesta, como sombras más oscuras entre las sombras, figuras alargadas dispuestas horizontalmente. Sin saber por qué supe al instante dos cosas: primero era que no podía percibir físicamente ni temperatura ni olores; y segundo, que supe que el aire estaba viciado, y hacía mucho frío en ese sitio.
Me movía liviano en esa pesada oscuridad.
De pronto una pequeña luz que se filtraba a través de la cerradura de la vieja puerta de madera me atrajo irresistiblemente. Me acerque. Me acerqué. Y más aún. La luz me envolvió por completo y dió la sensación que atravesaba la puerta.
Y así, sin más, guiado por la curiosidad, estuve más allá de esas gruesas paredes. Me volví para poder contemplar el sitio de donde había salido. Y fue ahí, cuando la tímida luz del amanecer me mostró en detalle una bóveda y mi nombre escrito en una placa; más allá se extendía una planicie desértica que rodeaba aquel derruido cementerio, en un distante futuro.
miércoles, 26 de julio de 2017
El enfermo
El hospital está en silencio. Es la
madrugada. En algunos pasillos el personal de la noche haciendo su recorrida
habitual. Las horas pasan lentas, perezosas, el micro clima del interior hace
muy difícil de adivinar realmente el estado del tiempo afuera. Los acompañantes
nocturnos se encuentran ocasionalmente en la cocina cuando van a calentar por
enésima vez el agua para el mate. Charlas en voz baja. Todos están en la misma situación.
Por un momento se tiene la sensación de que todos son víctimas de una
conspiración misteriosa que los obliga a vivir de noche, entre pasillos y
habitaciones donde lo único que corta la monotonía es, el aún más monótono,
goteo del suero. O algún quejido ocasional.
A veces una corrida y acompañada por murmullos. Nerviosismo. Luego alivio, o quizás llantos. Todo da igual. El suave transitar de las enfermeras, las rutinas. Nada cambia. Por momentos mirar el techo y tratar de no pensar. Por momentos creer adivinar la burlona sonrisa que espera detrás de la puerta. Una noche más oscura que todas las noches aguardando fría, risueña...
Es el final. Ya no esperes clemencia. Tus días se han ido. El tiempo no vuelve atrás. Si ganaste, si reíste, si fuiste afortunado, mejor. Si no, lo lamento.
Respiración que se acelera y las garras afiladas que rasgan la pared. La carcajada muda de aquella que espera al final del camino. Está lista para darte el último y definitivo beso. Los parientes se miran entre sí. Algunos aventuran un buen augurio que saben que no es real.
Ya el manto oscuro cubre todo. Te conviene mirar de frente y con coraje, de todos modos ya no hay chance.
Esta madrugada dejarás esta cama, mira por última vez a tu alrededor, y transita conmigo el camino de las sombras. Te esperan más allá. Te esperan.
Todo pierde significado. La luz se expande. Los sonidos se alejan.
Cruzaste...
viernes, 21 de julio de 2017
lunes, 4 de mayo de 2015
IDEAS/INSECTOS
Las ideas se filtran e invaden el pensamiento.
No hay garantías de éxito, cuando los insectos maliciosos del pensamiento auto destructivo se instala. Solamente a través del esfuerzo consciente y metódico puede, al menos, intentarse frenar esa marea de angustia.
Sabemos como comienza: con un único chispazo de incertidumbre, o tal vez de duda. El miedo, ese tirano sin nombre y sin rostro que ataca cuando tenemos la guardia baja. Esa sombra oscura que nos domina cuando comenzamos a creer que las cosas buenas no están reservadas para nosotros. Y entonces la brecha está abierta.
A partir de ahí siempre es posible caer más abajo todavía. Pero afortunadamente, no es imposible frenar la caída y comenzar a subir.
Porque así como un pensamiento sombrío nos aprisiona; quizás, un pensamiento fugaz, pero liberador, no salve de ese ahogo, de esa sensación de asfixia y derrota.
Como sea, esas ideas nacen en momentos de la propia debilidad o de la propia fortaleza. Todo dependerá de nuestro coraje.
Como sea, esas ideas nacen en momentos de la propia debilidad o de la propia fortaleza. Todo dependerá de nuestro coraje.
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